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Contra el viento del norte


─Sinopsis:


            Emmi pretende darse de baja en una revista a través del correo electrónico, pero se equivoca de dirección y su mensaje termina en la bandeja de entrada del interesante Leo Leike. Entonces comienzan a conversar. Hablar, hablar y hablar… hasta que esos correos se convierten en una necesidad, en una parte muy importante de sus vidas y no será fácil abandonar esa atrayente bandeja de entrada que termina convirtiéndose en una droga para ellos.


─Lo que más me ha gustado:


            Admiro que una historia logre ser tan interesante sin que apenas ocurran cosas. Me refiero a que no pasa nada en especial, no hay un boom a mitad de la novela, no se desvela un misterio bien guardado ni la situación da un giro inesperado… pero por alguna extraña razón no puedes dejar de leer.


La novela está escrita por medio de mensajes de correo electrónico; esta forma de relatar es fácil y sencilla para el lector. Las páginas vuelan solas. Es un libro que podría leerse perfectamente en un día o dos.


El autor, Daniel Glattauer, ha conseguido crear unos personajes redondos (pueden gustar más o menos, pero lo que está claro es que están bien hechos). Con personalidades retorcidas, inesperadas e interesantes; con una estructura clara y dejando detalles sobre ellos aquí y allá en el mensaje menos esperado. Las palabras pueden decir mucho, tanto de Leo  Leike como de Emmi. 

 La historia de amor. Bonita, tierna, tranquila; cómo enamorar a alguien sin poder verle, cómo seducir, cómo jugar con un tira y afloja de mensajes. Me ha gustado la relación (a pesar de algunos aspectos que me han hecho menos gracia), me ha encantado la idea de que ambos protagonistas comenzasen toda la historia como un juego, como un entretenimiento sin más pretensiones que las de hablar con otra persona ajena a su mundo real.


            Las reflexiones sobre la soledad, sobre vacíos que algunas personas no logran llenar; la comprensión, el conocer a una persona, CONOCERLA de verdad y el DEJARSE CONOCER. Quizá para los protagonistas de esta novela sea más fácil dejarse llevar en este aspecto a través de un mundo que no existe en la vida real (internet), idealizando al otro, viendo al receptor como a su yo interior, ese al que puede contarle cualquier cosa.


            Las frases ingeniosas por parte de ambos personajes. Se nota que el autor no ha escrito la novela al tuntún, sino meditando cada palabra, cada situación, cada contestación, cada ironía...


─Lo que menos me ha gustado:


            Sin duda alguna, el personaje de Emmi. Está bien construido, el autor lo ha hecho bien al respecto, pero como para gustos los colores a mí no me ha convencido su personalidad. La considero demasiado superficial; no me gusta que se evalúe tanto el aspecto físico de las personas. Y no voy a meterme más a fondo en su vida privada, porque estropearía una de las sorpresas del lector y vale la pena leer la novela.


En conclusión: me ha gustado el ritmo, la estructura de los personajes, el hecho de que la historia sea contada mediante mensajes de correo electrónico, que la lectura sea increíblemente amena y… el final. Ese final que me ha dejado con ganas de MÁS y que al mismo tiempo me ha gustado muchísimo. Así que, de momento, ya tengo en mis manos Cada siete olas, la segunda parte de la novela para empezarla esta misma noche.

2 comentarios:

  1. Mucha gente se queja de Emmi xD
    Yo lo tengo pendiente, así que a ver qué tal ^^

    ¡Un besote! =)

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  2. Sí, jajajaja, y no te digo ya en la segunda parte, ahí me quejo todavía más. Pronto subiré la reseña.
    Un beso!!1

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